Trabajando por una Educación y una Cultura sostenibles y de progreso
El curso: "Búsqueda e imaginación en la obra de un pintor en desarrollo", me ha brindado la oportunidad de sentirme completamente libre. Este curso que se realiza en la Fundación Los Álamos de Cieza es la personificación de la libertad.
En la sociedad actual donde las palabras como libertad y democracia se han convertido en una forma encubierta de esclavitud, la pintura, y en particular, y las artes, en general suponen una vía de escape; un espacio abierto al infinito. Infinito que se hace presente en cada uno de los artistas que forman parte de este curso.
El entorno en el que este curso se desarrolla no podía se más idóneo, en pleno corazón de la huerta ciezana, acariciado por el olor y el sonido de nuestro maravilloso río Segura. La paz y la plenitud que nos transmite este lugar se van reflejando a medida que transcurren los días en cada uno de los artistas y, por supuesto, en cada una de sus creaciones.
El curso, además de dejar un espacio libre para la creación artística, viene acompañado de diversas conferencias que acercan la pintura a las demás artes. La primera de estas conferencias nos hizo viajar de la pintura a la música y viceversa. El músico y compositor D. Antonio Narejos nos llevó a un mundo de ensueño, donde color y sonido se entremezclan y complementan como dos almas gemelas.
El tema de la segunda conferencia fue la relación entre el cine y la pintura, expuesta por D. Pascual Vera. El sétimo arte desde sus comienzos ha utilizado la pintura como método de inspiración, incluso se ha llevado a la gran pantalla la vida de algunos pintores. La pintura, aunque no en la medida que lo ha hecho el cine, también ha utilizados recursos cinematográficos, adoptando en ocasiones temáticas cinematográficas.
La tercera de nuestras conferencias nos sorprendió gratamente a todos. El periodista D. Antonio Arcos nos deleitó con una magnifica reflexión sobre la muerte y sobre las dos últimas obras de nuestro gran maestro Pepe Lucas: el Retablo de la lujuria y el Minotauro. Obras por las que es imposible sentir indiferencia; obras que muestran un enorme compromiso del arte con la vida y, por supuesto, con la muerte, porque ambas caminan juntas. Este compromiso es necesario que todo arte lo lleve consigo, es la única manera de escapar del nihilismo que nos hace a todos iguales, donde todo vale y donde nada es digno por lo que luchar. En este contexto es necesario reconocer la lucha de Pepe Lucas y del arte, en general, por transformar lo establecido, por romper las barreras de la ignorancia y del conformismo de la sociedad actual.
Todo esto no nos lleva sino a descubrir algo que nuestros espíritu ya conocía; que el arte en todas sus manifestaciones supone la liberación del espíritu, el arte como necesidad de los artistas de vomitar todo aquello que llevan dentro, todo lo que ellos ven y perciben que las demás personas no pueden ver ni percibir.
Milagros España Bernal (Filósofa).
"La Hoya de los Álamos", julio 2006